Premisa 4: Reencarnación

Unos de los pilares de este trabajo se basa en el reconocimiento de la existencia de la reencarnación, o sea, de la trasmigración del alma hacia un cuerpo nuevo después que se separara de uno anterior. Aunque los participantes en este foro podrían diferir en los detalles del mecanismo de la reencarnación, todos la reconocemos como el único medio lógico que explica porqué los seres humanos:
      1. nacen en condiciones variadas que incluyen posiciones sociales, capacidades intelectuales y físicas, culturas y etnias, periodos en la historia humana, conjuntos familiares, etc.;
      2. tienen diferentes gradaciones de inteligencia, destrezas, comprensión, estados espirituales, etc.;
      3. sienten inmediata simpatía o antipatía por personas o lugares que nunca habían conocido (aunque la reencarnación no sea la única explicación para ello); y
      4. tienen recuerdos fugaces espontáneos de lugares y épocas diferentes a los de sus vidas actuales.
      Reconozco el mecanismo de reencarnación como un medio de adquirir experiencia en todas las condiciones de la vida encarnada, las cuales llevan eventualmente al avance espiritual del alma concluyendo con el cese de la necesidad de continuar encarnando.
      La reencarnación ha sido uno de los fundamentos de la religión más antigua, el hinduismo, cuya explicación ha sido mantenida prácticamente intacta hasta nuestros tiempos, exceptuando algunos rasgos budistas divergentes. Este concepto expone que la continuidad de la vida, sea por un llamado espíritu, alma o Ser, no se detiene y se manifiesta en cuerpos físicos en ciclos alternos entre los reinos materiales y sutiles.
      La explicación clásica de la reencarnación sostiene que todas las condiciones de nuestra vida actual han sido definidas por nuestros actos y actitudes de vidas encarnadas pasadas, a lo que llama “karma”, y a su vez, la próxima encarnación será basada en cómo llevamos la vida material actual.
      Por su parte, el budismo iniciado por Gautama Buda sostiene que lo que reencarna no es una entidad individual personalizada (espíritu, alma o Ser), sino la porción del Consciente Universal que se filtra a través de los seres humanos. Bajo este sistema, la personalidad (el ego) se disuelve con el cuerpo físico después de la muerte y cada personalidad da paso a otra que asume en una encarnación posterior las condiciones kármicas dejadas. Lo único que este sistema considera eterno es el flujo cósmico que se manifiesta a través de cada personalidad.
      En mi propia visión de la reencarnación, siempre remitiéndome a aquello que “todo es energía”, esa porción del flujo cósmico que es el centro de la reencarnación es alegóricamente llamado “Ser”. Esta entidad es en realidad un campo energético conciente cuya tasa vibratoria disminuye y aumenta cíclicamente, con cada ciclo incluyendo la formación temporal de lo que comúnmente llamamos “espíritu” o “alma” como parte del proceso. En este esquema un ciclo completo de manifestación comienza con el Ser en un estado vibratorio perfectamente igual al de la dimensión vibratoria más alta del Cosmos, pasando por diversas gradaciones de densificación (reducción vibratoria) hasta ser igual a la de nuestro mundo físico y culminando regresivamente en su estado original. La fase reencarnatoria comienza en la densificación más baja y termina cuando el Ser ya no puede desarrollarse más en este plano.
      Encuestas recientes han revelado que la reencarnación está aumentando en popularidad en el mundo occidental. En Estados Unidos un sondeo encontró que el 20 por ciento de los estadounidenses cree en la reencarnación (1), mientras que en Europa esa cifra asciende al 22 por ciento. (2) Gran parte de la popularidad de la reencarnación en Occidente se debe al peso del trabajo investigativo del Dr. Ian Stevenson. El bioquímico canadiense y profesor de Psiquiatría escribió cuatro tomos de impacto histórico entre 1974 y el 2003 que en conjunto citan más de 2,500 casos de niños que recordaban, con impresionante precisión, eventos, lugares y personas de vidas anteriores.
      Más recientemente, las investigaciones del estadounidense Dr. Gary Schwartz bajo el llamado tema de “la continuidad de la consciencia” ha producido amplia evidencia que puede ser vinculada con la reencarnación. (3)
      Aunque no se ha producido un sistema científico que compruebe sin lugar a dudas la existencia de la reencarnación, mientras ningún otro concepto pueda explicarnos lógicamente lo que puede explicar la reencarnación este es el más coherente y completo.

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      1. Pew Research Center. Many Americans Not Dogmatic About Religion, 2010.
      2. Haraldsson, Erlendur. Popular psychology, belief in life after death and reincarnation in the Nordic countries, Western and Eastern Europe, 2006.
      3. University of Arizona Veritas Research Program. Celebrating Susy Smith’s Soul: Preliminary Evidence for the Continuance of Smith’s Consciousness After Death, 2001.