Voluntarios entregan ayuda en centro comunal del sector Cuevas de Juana Díaz

Relief4PR continúa levantando a Puerto Rico - Parte 1 de 2

Wallice J. de la Vega

JUANA DÍAZ, Puerto Rico -- La extrema necesidad que atraviesa Puerto Rico después del azote del huracán María ya no es noticia de última hora. Pero es no significa que los estragos materiales y humanos que los puertorriqueños hemos sufrido ya se hayan subsanado.

Ante la compleja burocracia de los gobiernos de Puerto Rico y Estados Unidos en esta tragedia, ha sido la sociedad civil la que ha provisto el mayor impulso para ayudar a los damnificados. A pesar de los escollos gubernamentales enfrentados, toneladas de ayuda material han llegado a la isla y se han distribuido por vías civiles.

¿Cómo se logra coordinar ayuda material en el extranjero, transportarla por tierra, mar y aire, recibirla en San Juan y distribuirla en las comunidades más necesitadas del centro de la isla? Betsilda "Besty" Collazo Batista, sabe cómo y lo ha hecho durante los tres meses transcurridos desde aquel fatídico 20 de septiembre. Presidenta fundadora de la fundación Relief4PR, Collazo ha sido el dínamo que ha mantenido unida y en marcha una coalición de organizaciones y voluntarios en este esfuerzo.

Oración grupal antes de salir a entregar ayuda

Nativa de Bayamón, Collazo trabajó 12 años en Nueva York en el campo de las comunicaciones y como productora de cinematografía y publicidad multicultural. Sus habilidades en la administración de recursos materiales y financieros la llevó por varias empresas de alcance internacional. Hoy día ella trabaja independientemente en ese campo, pero ante la necesidad actual en la isla se ha enfocado en la ayuda humanitaria.

"Para las víctimas del huracán (Irma) que estaban viniendo de las islas más pequeñas yo quería montar un salón con televisión y recreación para los niños que se estaban quedando en el centro de convenciones … pero lo cerraron y eso no se dio", dijo Collazo sobre su nuevo comienzo.

Despues de salir de la isla por tres semanas para llevar a su madre enferma a Carolina del Norte, la idea giró hacia un impulso a socorrer a las personas más afectadas en las comunidades pobres de Puerto Rico.

Collazo también había comentado en las redes sociales sobre sus inquietudes y rápidamente amigos, conocidos, desconocidos y organizaciones en Puerto Rico y Estados Unidos mostraron interés en aportar y participar en lo que se convirtió en su incipiente proyecto y ella decidió fundar Relief4PR.

Uno de los primeros interesados a través de las redes sociales fue la organización humanitaria Wings of Hope, que ofreció donar sus servicios llevando pacientes médicos de Puerto Rico a Florida. Con esta organización ella coordinó el traslado de varios pacientes de cáncer y ancianos. Además, de importancia destacada, se le unió Lizza Hernández como directora de relaciones corporativas en Miami. Ella coordina las donaciones en Estados Unidos, incluyendo barcos y aviones que traen la ayuda material.

Su conexión clave en Puerto Rico ha sido con los Centros Sor Isolina Ferré, una de las organizaciones de ayuda social más respetadas y dinámicas de la isla. La unión fue propiciada mediante Facebook con una amiga de la infancia que tiene un alto puesto directivo en los CSIF.

"Con mucho orgullo tengo que decir que tenemos una alianza muy fuerte", dijo Collazo, "al punto de que nos ha permitido recibir filtros de agua a través de CSIF" y proveer otra ayuda y voluntarios.

Según Collazo, las alianzas son clave para el trabajo humanitario. Entre otras entidades que se unieron al esfuerzo de Relief4PR figuran Fundación Stefano, Rural Community Assistance Partnership (RCAP), Camp Iron Horse de Oklahoma, Helping Hands, MAVI (Movimiento para el Alcance de Vida Independiente), Festival de la Palabra, GI Jane, Somos Uno, la Universidad Carlos Albizu y la Iglesia Ministerio Sanador.

El 28 de septiembre, 98 días después que el huracán María destrozara la isla, encontramos a Collazo y sus voluntarios alto en la sierra de Juana Díaz, Puerto Rico. La comunidad visitada por el grupo fue el sector Cuevas, que a esta fecha contaba con servicio de agua pero no eléctrico.

Para Collazo lo más difícil en la labor de ayuda después del huracán ha sido recibir los bienes a ser entregados. "Esto de recibir los contenedores y vaciarlos ha sido una educación 'fast track', bregar con mercancía, inventario, etc.", ella dijo. Descargarlos a mano les toma dos días.

Voluntario le enseña a una residente a usar una lámpara solar

"Hemos visitado entre 15 y 20 comunidades", dijo Collazo. "Nuestro enfoque es llevarles luz, luz solar, de todo tipo, la luz física que necesitan, y junto con eso viene el alimento".

El desarrollo de pequeños sistemas de producción de electricidad en comunidades pobres es parte del plan a largo plazo de Relief4PR. El plan original es de un año, con un compromiso de tres a cinco años de ser necesario, hasta que Puerto Rico vuelva a su relativa normalidad.

Siendo una mujer de fe, Collazo le adjuica a Dios su éxito ayudando a los demás.

"Dios ha estado siempre en el timón de esta barca", dijo, "y él nos trae las personas según las necesitamos. "Yo pido y si es posible se da y si no lo es, otra cosa pasa. No puedo creerme que yo soy capaz de hacer más que lo que pueda hacer Dios a través de mí".

Para coordinar donaciones a Relief4PR:
Estados Unidos: Lisa Hernández (Miami) 786-459-0787.
Puerto Rico: Betsilda Collazo Batista: 787-649-8223 o betsy@relief4pr.org
Directamente: relief4PR.org

 

PARTE 2 >

INFORMACIÓN PERSONAL  •  MUESTRAS   •   RESUME

© Wallice J. de la Vega 1995-2018
San Germán, Puerto Rico
wallice @ wallice . com  |  787 455 0875