Carlos Calderón y otros voluntarios entregan ayuda en el sector Cuevas de Juana Díaz

Voluntarios continúan levantando a Puerto Rico - Parte 2

Wallice J. de la Vega

JUANA DÍAZ, Puerto Rico -- En la primera parte de este escrito reseñamos a la bayamonesa Betsilda Collazo Batista, fundadora y presidenta de la fundación humanitaria Relif4PR. Nacida de los efectos de la complejidad burocrática de los gobiernos de Puerto Rico y Estados Unidos después de los huracanes Irma y María, la organización es un ejemplo del tesón alternativo de los ciudadanos comunes ante la miseria material y humana que todavía sufre gran parte del país.

Continuamos desde el sector Cuevas de Juana Díaz acompañando a Relif4PR, sus organizaciones aliadas y voluntarios particulares.

"La comunidad que vamos a visitar es una bien sufrida", dijo Jaime Collazo, teniente del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico y nativo de este pueblo, quien sirvió como contacto local y guía para la visita a Cuevas. "Ya de por sí (antes del huracán) había pobreza; hay poco trabajo; los pocos que trabajan están en las canteras".

Sarah Gordon acompaña a voluntarios de Fundación Stefano

Juana Díaz está ubicado en el centro de la costa sur de Puerto Rico. La mitad de sus 50,000 habitantes vive bajo el nivel de la pobreza y muchos de los residentes rurales trabajan en las canteras de arena, cal y cascajo. A principios del siglo 18 las canteras del pueblo producían mármol altamente cotizado en el mercado internacional, pero el cierre muchas canteras ha dejado la ruralía en mayor pobreza.

Carlos Calderón, nativo guatemalteco, mayor del Ejército de Estados Unidos y casado con puertorriqueña, fue uno de los extranjeros que dijo presente para este esfuerzo. Su motivación, él dijo, no fue solo sus vínculos familiares, sino también "ese contacto humano, ese abrazo, ese apretón de manos que le permita descubrir la esperanza para un futuro mejor" a los damnificados.

"La clave es el contacto con la población no solo lastimada en recursos prácticos, de propiedad, sino también distribuir un poquito del amor de aquellos que tenemos la suerte de tenerlo todo y no haber sufrido esa tormenta tan desastrosa", dijo Calderón.

Desde Oklahoma se unió al esfuerzo Sarah Gordon, voluntaria en desastres naturales que vino con la organización Camp Iron Horse. Después tres semanas en Puerto Rico, ella se reunió con el personal del Centro Sor Isolina Ferré en Ponce para ofrecerle ayuda proveyéndole a las escuelas energía solar y conexión a la internet. Además, Iron Horse trajo alimento, productos de higiene personal, filtros de agua y luces solares para distribuirse en la región montañosa. Gordon conectó con Relief4PR a través de los CSIF.

"Lo que ha sido más retador en Puerto Rico es que no solo es una isla, sino que también tiene tantas montañas y las carreteras tienen daños", dijo Gordon. Ella señaló que, en comparación con lo que acostumbra, "las carreteras, los sistemas de electricidad y de agua dañados, la logística de la situación y la naturaleza de una recuperación a largo plazo son aun más (retadores) que si una persona lo hubiese perdido todo durante un tornado". Gordon está en la isla indefinidamente.

Sorimar Betancourt, presidenta de Fundación Stefano, en un colmado local

Para la Fundación Stefano ayudar a los damnificados por los huracanes Irma y María vino como una extensión de su misión humanitaria de promover la donación de órganos.

"Cuando mi hijo falleció en un 'carjacking' y él donó sus órganos yo vi lo que es el milagro de dar vida", dijo Sorimar Betancourt, presidenta de Stefano. Al coordinar el traslado de un niño a un hospital de Florida tras el paso del huracán María, ella hizo contactos con Banyan Air Service en el aeropuerto de Fort Lauderdale. Entre los estragos de María, Stefano ha propiciado el traslado aéreo de más de 600 pacientes desde Puerto Rico. La organización ha aprovechado esos vuelos que vienen de Florida para traer ayuda material que la fundación ha distribuido en el centro de la isla.

Por su parte, Lourdes Jiménez, llegó a Puerto Rico desde Houston específicamente a ayudar "de cualquier manera que pudiera", trayendo su experiencia con el huracán Harvey en aquella ciudad.

"Yo esperaba que las cosas estuvieran mejor porque ya han pasado tres meses", dijo Jiménez. "El progreso que se ve es mínimo. Una isla de 35 por 100 millas … yo viniendo de una ciudad tan grande que se recuperó tan rápido (del huracán Harvey), ante mis ojos es una vergüenza para Estados Unidos … que haya tan poco progreso".

Houston tiene una población de 2.3 millones y un área metropolitana de 10,062 millas cuadradas.

Lourdes Jiménez, educadora y artista de Houson

Jiménez, educadora con Communities in Schools of Houston y cantante profesional, fue emisaria de la organización comunitaria Family Point Resources. La entidad realizó un bazar navideño para recaudar fondos que serían usados para entregar regalos a los niños necesitados. Family Point escogió a los niños de Puerto Rico y a Jiménez como su embajadora. Parte de los juguetes traídos se entregaron en Cuevas.

Los vecinos de Cuevas han estado usando agua de un manantial que brota de la ladera de la montaña para todas sus necesidades, incluyendo beberla. Sin embargo, Edwin Vázquez Asencio, representante de RCAP, dijo que uno de los mayores peligros que enfrenta la región central de Puerto Rico tiene que ver precisamente con el agua contaminada. Él dijo que la peor parte del problema es la falta de conocimiento.

"Hay comunidades que no están conectadas con el servicio de agua potable, pero aún las que están (normalmente) conectadas no respetan las medidas básicas sanitarias para tener agua potable", dijo Vázquez. "Tres de cada cuatro casas de las que hemos visto hoy han recibido filtros y no los están usando".

Al preguntársele sobre la alarma por leptospirosis, Vázquez abundó que la bacteria leptospira existe normalmente en Puerto Rico por tener clima tropical. Él dijo que en la isla regularmente se encuentran un promedio de cuatro a cinco casos anuales, pero que durante el primer mes después del huracán se registraron unos 70 casos.

"Eso es una epidemia, ¿pero porqué no se declaró epidemia?, dijo Vázquez. "La regla dice que si se dispara tres veces más que la incidencia normal ya se debe considerar un brote o una epidemia". El manantial mencionado, donde los vecinos se suplen de agua, fue probado el día de la visita y resultó positivo a heces fecales.

Edwin Vázquez instruye a Migdalia Cintrón sobre el uso de filtro de agua

Una de las entregas de ayuda en Cuevas más emotivas fue a Migdalia Cintrón. Los restos de su pequeña casa ubican entre el bosque en uno de los caminos terciarios más estrechos de Cuevas, donde ella ha vivido toda su vida. Lo que queda de su casa es una caja rectangular de madera compuesta por dos habitaciones -- la suya y otra llena de escombros -- y otra de bloques de cemento que usa como cocina. Sin techo, ambas secciones están cubiertas por toldos azules.

Persona humilde sin escolaridad, Cintrón pareció no entender cabalmente las instrucciones para activar la lámpara solar y el filtro de agua que recibió.

"Aquí estamos, como podamos", dijo ella tranquilamente cuando los últimos miembros del grupo salían de su casa. "Dios proveerá; que Dios les bendiga".

Para coordinar donaciones a Relief4PR:
Estados Unidos: Lisa Hernández (Miami) 786-459-0787.
Puerto Rico: Betsilda Collazo Batista: 787-649-8223 o betsy@relief4pr.org

 

 

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