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La piedra angular de la religión Yoruba es la veneración y respeto a los antepasados. Esto lo recordamos con la expresión "el muerto pare al santo" y lo recordamos cada vez que un nuevo iniciado renace a una vida dedicada a la devoción del panteón yoruba. Ahora bien, en el África Occidental el ave llamada sankofa tiene un interesante significado que podemos aplicar a nuestra veneración de los ancestros. Esta ave está asociada con las expresiones "No es una vergüenza el regresar por lo que olvidaste" y "el que no sabe de donde proviene no sabe a donde va". Es decir, sankofa nos recuerda que debemos recordar nuestro pasado, entenderlo, venerarlo y compartir ese conocimiento con las generaciones futuras.
Comencemos primero viendo la estructura que amparó el desarrollo de nuestra religión yoruba, luego resumiendo algunas de las ramas principales originadas en Cuba y algunos de los iniciados que definieron lo que hoy día conocemos como la Regla de Ocha. La fundación de los cabildos en Cuba es un profundo y fascinante proceso histórico de gran impacto y significado para nuestra religión yoruba. No entraremos en detalles sobre su formación y evolución pero basta para el propósito de este foro el señalar que los cabildos eventualmente fueron de gran importancia en la formación de la estructura moderna principal en la cual los creyentes de la religión yoruba se conglomeran: Los ilés o casas de santo. Los ilés ya fundados son los que traen durante los siglos XVIIII y XX, sus costumbres, procedimientos y reglas por medio de sacerdotes que se originaron con fuertes cimientos. Entre los cabildos fundamentales podemos incluir los de Regla, de la Virgen de Regla/Yemayá, fundados por Josefa Herrera Eshubí Pepa y Susana Cantero Omí Toké; el Cabildo de Santa Barbara/Changó Tedún; Los gemelos del Palenque, Perfecto y Gumersindo Cabrera; y el Cabildo de Papa Silvestre.
En Matanzas fueron muy memorables los cabildos de Fermina Gómez Torriente; el Cabildo Iyesa de la familia García; y el Cabildo Santa Teresa de Cárdenas y la familia Villamil. En la provincia de Matanzas, los cabildos Arará (de los cuales sus miembros son descendientes de los esclavos Fon, Mahi, Adja, Evhe y otros grupos procedentes del Reinado Dahomey y lo que hoy día es Togo) estos en algunos casos forman conexiones con los caminos Lukumís de Matanzas. En Guanabacoa el estatus de cabildos pertenece a Pilar Fresneda. Luego en el interior de Cuba tres sociedades Lukumís y una sociedad de Congo continúa la función en el presente en la ciudad de Palmira, Cienfuegos. Se enfoca mucho énfasis basado en los cabildos como instituciones principales para el nacimiento de las religiones afrocubanas. Basado en lo anterior es como surgen las casas de Ifá y Osha, lo cual da nacimiento a las correspondientes ramas. Cuando hablamos de un ilé, o casa de santo, vamos más allá de referirnos a la estructura física. El ilé incluye la familia de piedra o ritual de sacerdotes iniciados por un babaloricha o iyaloricha o iniciados en Ifá. Al hablar de rama queremos decir el linaje genealógico. Según nuestra tradición la rama se establece de dos maneras por reproducción sagrada (de donde nace el santo) o por asociación es decir, con quién se está emparentado. Hablando de parentesco, al escuchar la moyugba nos damos cuenta de la lista de nombres mencionados, en particular de los ancestros que están al pie de Olofi. He aquí una recopilación de algunos de los oloshas, iyaloshas y awós más prominentes en nuestra religión.
Sabemos que esta lista de pioneros es una resumida y que nuestra religión tiene una multitud de personas que merecen un lugar en la moyugba de cada sacerdote y en la memoria de generaciones por venir. Le invitamos a que resuma por cuenta propia a los santeros más importantes de su ilé y a que los comparta con nosotros y con el mundo. © Templo Yoruba Omo
Orisha 2005
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